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Bebés prematuros
Por la Dra. Sara V. Sujovolsky de Numerosky




Un embarazo múltiple puede (no necesariamente) derivar en un parto prematuro. Si bien el reposo y maximizar los cuidados durante el embarazo pueden ayudar a prevenir que se adelante el parto, también habrá otras causas que lo provoquen, por lo que de sucederles no deberán sentirse culpables.  

A un bebé prematuro le faltarán semanas de desarrollo en el útero donde las condiciones son óptimas. En los momentos difíciles será necesario recordar este estado para entender un poco más a nuestros hijos:

La placenta le entrega oxígeno y alimentos, no tiene necesidad de respirar ni digerir.

La temperatura es permanentemente confortable y estable.

Hay protección contra lesiones.

No se siente los efectos de la gravedad, y se mueve fácilmente y se pone en la perfecta posición arrollada.

Hay movimiento constante que suavemente mece al bebé.

No hay luces intensas, los sonidos son amortiguados al mínimo y no existen los roces bruscos en su cuerpo.

Escucha permanentemente los sonidos rítmicos del corazón.

Siente el toque suave de sus propios brazos y el fluído y las paredes de la matriz.

El bebé siente el ritmo de las actividades cotidianas de la mamá.

El sistema nervioso del bebé no tiene que responder a cosas tales como la vista, el oído, el tacto.

La edad del bebé prematuro será la edad corregida, es decir restando las semanas que faltaron por completar en el útero. Esta edad se equiparará al resto de los chicos, aproximadamente.   

Antiguamente, la política de los hospitales era la de mantener a los prematuros lo más aislados posible. Ahora se sabe que los bebes por muy pequeños e inmaduros que sean, tienen necesidad de recibir estímulos y afecto. Se ha comprobado que los prematuros que reciben muestras de cariño y afectividad aumentan más de peso y evolucionan mejor. Así, tocarlos, hablarles y cantarles en voz baja, sin tonos agudos, llamarlos por su nombre y alzarlos en brazos (siempre que puedan salir de la incubadora), ayuda a su mejoría. 
 

De los 400.000 nacimientos que se producen al año 20.000 son prematuros, es decir tienen lugar antes de la semana 37 de gestación (un embarazo normal dura 42 semanas). Gracias a los avances de la medicina, los bebes nacidos antes de tiempo tienen muchas posibilidades de sobrevivir, incluso cuando su peso no supera los 1000 gramos o su edad gestacional es de apenas 28 semanas. La barrera se sitúa en torno a las 26 semanas y los 500 gramos, ya por debajo de esas cifras la falta de madurez de los órganos hace prácticamente inviable la supervivencia.

Para los bebes prematuros las primeras semanas son las mas críticas, debido a su inmadurez y a la debilidad de su sistema inmunológico, son especialmente vulnerables y propensos a contraer infecciones y a padecer, entre otros, dificultad respiratoria (distress respiratorio).   

Las grandes instituciones médicas están dotadas de unidades de cuidados intensivos para neonatos, donde la mayoría de los pretérmino permanecen en incubadoras y son controlados ininterrumpidamente. Allí reciben un tratamiento individualizado, según su edad y evolución. Entre los grande logros de la medicina en las últimas décadas, se destacan unas sofisticadas máquinas que proporcionan al bebé la cantidad de oxígeno que necesita en cada momento y un tratamiento eficaz para prevenir el distress respiratorio mediante la utilización de surfactante artificial, sustancia que se produce en el pulmón y de la que suelen padecer estos bebes. La atención medica y el soporte tecnológico son factores decisivos para la supervivencia y recuperación de los prematuros, pero no menos importante es el calor humano que todo recién nacido necesita para sobrevivir.  

En Neonatología, las enfermeras no se limitan a prodigar cuidados médicos ni a observar los cambios que experimentan sus pequeños pacientes, intentan además sustituir a las madres durante los períodos de separación forzosa, ofreciéndoles los estímulos y el cariño que ellas no pueden dar a sus hijos en esos momentos. Por otro lado procuran que el entorno sea lo más tranquilo posible: de día evitando ruidos al máximo, y en algunos lugares poniéndoles música relajante y por la noche oscureciendo la planta o cubriendo las incubadoras.  

Es fundamental que una vez que la madre pueda movilizarse, comience a entablar el vínculo madre-hijo, ya que como ha quedado demostrado en estudios recientes los primeros días del recién nacido tienen una importancia fundamental. Por suerte hoy se permite a las mamás, así como a los papas, acceder a las unidades de neonatología, para ver a sus hijos, y según su estado, acariciarlos, hablarles, cantarles, tomarlos en brazos o alimentarlos. La importancia de que la madre participe activamente en este proceso ha quedado de manifiesto en experiencias como de las ¨madres canguros¨ de Perú, donde la falta de tecnología médica para atender a los prematuros se suple con los cuidados de la madre, que hace funciones de incubadora, acogiendo al bebe entre sus brazos y proporcionándole calor y afecto. El contacto madre-hijo beneficia enormemente al prematuro, pero también a la madre, que atraviesa una situación difícil por no cuidar ella sola al bebe y por la preocupación que le crea su salud. Este contacto la ayuda a conocerlo mejor, a desechar el sentimiento de culpa por no haber podido finalizar su embarazo y a saber ocuparse de su bebe cuando por fin pueda llevarlo a casa. 

El tiempo de hospitalización de los pretérmino depende de su edad gestacional, de su peso al nacer y de las posibles enfermedades propias de la prematurez o de complicaciones posteriores. Por lo general el alta se da cuando la edad gestacional corregida (el tiempo pasado en útero más el tiempo de vida extrauterina) alcanza la edad gestacional de 37 semanas, lo que suele corresponder a un peso de 2000 gramos. 

En la Argentina no es tan común, pero existen programas de alta precoz que se concede cuando el pequeño pesa 1.800 gramos y tiene una edad gestacional que le permite mantener la temperatura fuera de la incubadora y alimentarse de la mamadera o pecho materno. Para esto es imprescindible disponer de una enfermera visitadora especializada en prematuros y que la familia ofrezca garantías de poder atender permanentemente y adecuadamente al bebe. Esto lo pueden hablar y discutir con los médicos de la clínica, los responsables de la obra social/medicina prepaga y con vuestro pediatra. 

La técnica canguro 



Una manera de acariciar al bebé que se estima en muchos hospitales se llama Madre canguro, por la similitud que tienen este procedimiento con el comportamiento de los marsupiales con sus crías. También se llama «contacto piel a piel». Significa meter al bebé dentro de la camisa, en contacto con la piel. Se adopta este tipo de tocar al bebé de los países subdesarrollados donde son escasas las incubadoras con calefacción. Se encontró que tener a su bebé pegado al pecho de la madre o el padre es muy eficaz para mantener normal la temperatura. Varios estudios indican que la temperatura de la madre ajusta para que la temperatura del bebé esté al nivel correcto. Hay una rápida normalización de la función respiratoria y menor cantidad de períodos en los que dejan de respirar y que los médicos llamamos períodos de apnea. Tanto el ritmo cardíaco como el nivel de oxígeno son estables.   

Es importante saber que ambos padres pueden desempeñar el papel de la madre canguro. Lo ideal es ir vestidos de camisa holgada o una bata abierta adelante. El bebé sólo tendrá pañal y tal vez una gorra; será puesto en el pecho entre los senos. Para mantener el calor, se cierra la camisa o la bata, cubriendo al bebé. Si el bebé no lleva los monitores, una enfermera puede vigilar la temperatura, el latido, y la respiración.    

El cuidado canguro es una manera maravillosa de intimar con el bebé en un ambiente en que no es propicio para esta intimidad. Los estudios demuestran que los bebés se sienten muy a gusto durante el cuidado canguro, y si se lo repite muchas veces, es muy probable que sea muy provechoso para el desarrollo del bebé.  

Después del parto




Cuando recibimos un bebé luego del parto lo transladamos con compresas estériles y tibias hacia un sector que denominamos "Sala de reanimación". Allí lo secamos, le aspiramos las secreciones de su boca y nariz para que pueda respirar mejor y lo examinamos.

Si todo esta bien en poco tiempo estará el bebé junto a su madre.


De no estar todo bien ya sea por su prematurez o porque tiene alguna dificultad para adaptarse a la vida extrauterina requerirá de maniobras de reanimación.

Si se trata de bebés prematuros ingresarán a neo solo por esa condición. Excepto que esté muy cercano al término y tenga muy buen peso.

Lo abrigamos bien o lo colocamos en una incubadora de transporte y lo llevamos a su incubadora donde completará el crecimiento que no pudo completar en la panza de la mamá.

Es habitual ayunarlos por un lapso de 24 a 48 hs. por lo cual se le coloca una sondita a través de la boca que llega al estomago y así sabremos el estado de su pancita mientras no se alimenta.

También la utilizamos cuando empieza a comer y hasta que tenga energía suficiente como para succionar su biberón o el pecho.

Todo es grande para nuestro pequeño bebé así que hasta la tela adhesiva la cortamos para adaptarla a él. Y cuidando su piel es habitual que desde su llegada le pongamos en rodillas, espalda, codos y otros sitios unos adhesivos transparentes que evitan que se paspe por el roce con la sabanita.

Ya con suero, sonda y solo con pañal en su incubadora lo podremos controlar como se debe. También nos ayudan los monitores.

De no estar respirando bien le administramos oxigeno. En general se le administra con un Halo.

Esto es una carcaza de acrílico que rodea su cabecilla y se conecta desde su extremo a un aparato que calienta el oxigeno llamado humidificador-calentador.

Si no respira bien solo también le brindaremos asistencia respiratoria mecánica ("respirador").

Para no tener que pinchar al bebé , aprovechamos los vasos umbilicales que le servían cuando estaba en la panza, nos son útiles fuera de la panza también en los bebés que se justifica y le colocamos catéteres umbilicales. A través de ellos le realizaremos las extracciones de sangre para análisis y le infundiremos lo que necesite.

También es posible la utilización de otros accesos a sus vasos como percutáneos que duran mas tiempo y los tradicionales como nos ponen a los grandes pero con tamaño para bebés.

El bebé requiere un ambiente muy cálido desde su salida del vientre materno por lo cual en el área neonatal siempre todo es muy calentito.

Si esta desnudo es para su mejor control pero su incubadora utilizara una temperatura mas elevada.

De no ser necesario que permanezca desnudo estará vestido y a veces cubierto con nylon que evita la corriente aérea que desestabiliza la temperatura en los mas pequeñitos.

Siempre que un papá o una mamá ingresa a ver por primera vez a su hijito le advierto que todo le resulta grande al bebé y que no se asuste de verlo lleno de cosas. Cuantos mas cables tenga mejor controlado estará.

Nosotros, los neonatólogos, somos los primeros en querer sacarle todo lo antes posible y ni que hablar su enfermera. Pero la premisa básica en neonatología es ser meticuloso, paciente, observador sutil y oportuno para preservar la vida de nuestro pequeño paciente.

La mamá y el papá en Neo son parte fundamental en la recuperación del bebé por lo cual les aconsejo que una vez pasado el momento del susto de verlo "enchufado por todos lados", como nos dicen los papás, acompañen al bebé como merece tocándolo y acariciándolo.

Me tomé el tiempo de observar muchas veces qué sucede con la oxigenación del bebe al ser acariciado o besado por sus padres y fue increíble escuchar el monitor "pip, pip" para arriba. Es mágica la presencia de Uds. son su mundo.

Ni que hablar de la leche de mamá prematura para su prematuro bebé.

La sabia naturaleza la compone de tal forma que provee al bebé de defensas entre otras cosas acordes a ese momento.

Para su obtención contamos con bombas extractoras de leche o las mamas la obtienen en su casa y nos la traen como les explicaremos cuando toquemos el tema leche materna. Qué tema...

Aunque a veces nos sea difícil adaptarnos a verlo pequeño y lejos de nuestros brazos sepan que el objetivo principal de las salas de Neo es lograr de ese momento lo mejor y lo mas pronto posible. 

U.C.I.N. (unidad de cuidados intensivos neonatales)



 
La U.C.I.N. es una parte de la sala de Neo ya que habitualmente las salas tienen tres sectores: cuidados intensivos , medios y mínimos.

Entran a terapia intensiva todos aquellos que tengan determinado cuadro clínico que justifique cuidados intensivos. Esto está normatizado.

A cuidados mínimos ira el que debe permanecer en observación. En algunos centros para no pasar al bebé de un lugar a otro dentro de su evolución cuentan con salas grandes que cumplen las tres funciones.

La higiene y los recaudos que tenemos al entrar a neo son especiales ya que los bebes no tienen las mismas defensas que nosotros. Por eso nos lavamos muy bien las manos antes de entrar en contacto con nuestros bebes (con cada uno de ellos) y nos ponemos un camisolín para evitar el contacto con los gérmenes que podemos traer en la ropa. 

Contamos con aparatología  especial para el tamaño de nuestros pequeños pacientes.

Escucharan sonar saturómetros que miden la oxigenación del bebe, monitores cardiacos, monitores de apneas que a veces suenan por apneas pero la mayoría de las veces porque el bebé se corrió del lugar donde el aparato puede detectar. También contamos con respiradores, humidificadores de oxígeno, etc. 

Con respecto al recurso humano es un pequeño batallón.

Nuestro pacientito no puede decir nada y no le escuchan decir me duele por lo cual para el su ENFERMERA es muy importante. También cuenta con radiólogos, infectólogos, kinesiólogos, médicos neonatólogos, médicos especialistas en cirugía, neurocirugía, cardiología, piel, nutrición, traumatología, etc.

También es muy importante el personal de limpieza ya que es un factor de importancia para evitar las infecciones en los chicos. La gente de laboratorio, esterilización y lactario.

Verán termómetros en las paredes para mantener un ambiente térmico adecuado para los bebés.

Utilizamos cunas, incubadoras y cunas  radiantes o servocunas para aquellos chicos que requieran la intervención de varias personas alrededor de él.

Las luces las mantenemos tenues para no molestar a los bebés salvo que este requiera ser examinado o en los procedimientos médicos.

No deben preocuparse por la música o el aire acondicionado ya que son medidas de confort para ellos que ningún daño le produce sino todo lo contrario. A veces se sobrecalientan y requieren enfriar el ambiente.

La música hará que a todos quienes habiten la neo su permanencia allí sea más agradable.

Un lugar lleno de angustias, alegrías, momentos duros y otros grandiosos. Especialmente el día del alta.

Una frase que no olvido " No hay tamaño para el amor" y gracias a nuestras queridas salas de Neo muchos de los chicos que antes no sobrevivían hoy están junto a nosotros creciendo y haciendo una vida felíz. 








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