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El embarazo, el tercero incluido



Dr. Luiz Fernando Roehe de Oliveira Velloso
Dra. Marta Elena Fatone de Velloso

En ocasiones, en el transcurso de una terapia psicoanalítica, se presenta la oportunidad de acompañar un embarazo, circunstancia que ayuda a penetrar en la dinámica de este significativo vínculo afectivo de la persona. Posición que nos permite interpretar e incluir al embarazo a nuestro quehacer. Nuestra experiencia indica que es valioso acompañar el embarazo, se supone que la terapia psicoanalítica permite ser testigos de la génesis de importantes cambios en el psiquismo de la embarazada y de su compañero.

Principalmente cuando están dadas las condiciones de unión y madurez dentro de la pareja el deseo de tener un hijo se presenta naturalmente este suele ampliar y robustecer la personalidad de ambos, revelando nuevos contextos de unión y bienestar.

No siempre es así, porque suelen presentarse diferentes grados de dificultades, vinculadas a comportamientos neuróticos (inadecuados) no resueltos, conductas que en igual proporción traban los cambios en la pareja y estorban la búsqueda del embarazo y su desarrollo.

Pero es posible intervenir, a través de una terapia, y modificar estas situaciones. En ella se dan condiciones que favorecen la aproximación del sujeto a antiguos pensamientos (deseos) inconscientes que determinan la reiteración de conductas infantiles y estorban un adecuado desarrollo del sujeto. El terapeuta cuando interviene interpretando en la transferencia , ofrece al individuo la oportunidad de conocer que significados tienen los pensamientos inconscientes que determinan la repetición de conductas (acciones) inadecuadas actualmente. El sujeto en lugar de repetir lo que no puede recordar, revive intensamente la situación que le dio origen y detecta conductas adecuadas. Se producen cambios satisfactorios que suelen devolver la confianza necesaria para enfrentar conflictos que hasta el momento se mantenían ocultos y ejerciendo influencia en la estructura del sujeto y interfiriendo en la pareja.

Generalmente se trata de conflictos no resueltos con sus padres reales y fantásticos, padres que suelen conservar características terroríficas para el sujeto. La necesidad de asumir el deseo de ser padres renueva antiguas amenazas y entorpece la búsqueda de un embarazo. Dificultades que actualizan aspectos de conflictos edípicos sin resolver, que impone la idea de una violenta disputa con sus padres que propone desplazarlos como tal. Se revive la tragedia de Edipo planteada por Sófocles . Sin saberlo Edipo se enfrenta a Layo, su padre, le da muerte, ocupa su lugar y toma como mujer a Yocasta, su madre, con la que tiene hijos. Su análisis revela que se trata de un engaño, no hay necesidad de cometer tan terrible crimen, sino que el sujeto acepta el deseo de un embarazo como un aspecto de su desarrollo adulto, reconocen que ya disponen de un lugar propio, la pareja, donde encuentran los afectos necesarios para desarrollarse como padres y no necesitan desplazar violentamente a los que serán también los abuelos de sus hijos.

Así el embarazo altera manifestaciones de la problemática edípica, circunstancia que promete acceder a características ocultas en los futuros padres, cuyo oportuno análisis promueve, consolida y rectifica los vínculos de unión y permite que madure la relación de la pareja aumentando su capacidad de goce.

Hemos observado que así como existen facilidades para conocer e investigar el embarazo simple , existen dificultades para la investigación de embarazos gemelares y múltiples, hay muy poca información, situación que no permite conocer y confrontar sus características para averiguar cuanto tienen en común y que tienen en particular. Conocimiento que ayudaría nuestra comprensión de los gemelos y mellizos así como de las particularidades de sus padres. Por este motivo permanecíamos atentos a cada manifestación que nos permitiera acercarnos al tema.

Pero nos hacia difícil realizar esta tarea, porque conseguíamos unos pocos relatos aislados y fragmentados, algunas veces aportados por los padres de pequeños pacientes en entrevistas ocasionales, otras veces oídos en alguna charla con padres o familiares de gemelos y también recibíamos informaciones de colegas y personas voluntariosas, informaciones poco confiables, una miscelánea de diferentes presunciones; unas resaltando diferencias profundas, otras especulando con supuestos, y por fin están aquellos que consideran irrelevantes las diferencias. A pesar de que teníamos el testimonio familiar de los embarazos contados por los gemelos y mellizos , con los que habíamos trabajado, no era suficiente, hacia falta una aproximación mayor.

Literalmente todo cambia cuando nos descubre un inquieto y numeroso grupo de padres con experiencia en embarazos y nacimientos múltiples, denominados "Multifamilias" , deseosos de intercambiar informaciones con nosotros, proponiéndonos un espectro de mayor conocimiento, a cambio de toda información y comprensión que les podemos aportar, a partir de nuestra experiencia con gemelos y mellizos. Estimulando un mutuo enriquecimiento y una mejor perspectiva de integrar la información reunida de los gemelos y los diferentes tipos de embarazos múltiples enriquecida por informaciones regularmente cosechadas de entrevistas grupales con sus padres amplifican el aprendizaje y permitiendo las comparaciones con el embarazo simple. A través de la cual encontramos que comparten muchas fantasías y circunstancias biológicas esenciales, que apenas difieren en algunos aspectos cuantitativos. Después de unos cuantos meses de intenso trabajo se impone la impresión de que en gran parte sus manifestaciones son coincidentes con las encontradas en el embarazo simple. Como por ejemplo: la "integración psicosomática", característica que suele intensificarse durante el embarazo simple y múltiple, sobre todo cuando se trata del primer embarazo. Como lo señalan algunos autores, como el Dr. Ángel Garma cuando nos dice :

..."Jamás el hombre es tan productivo como en su época fetal, cuando se va creando a sí mismo. También sus relaciones científicas ulteriores postnatales, de persona adulta, y así mismo su tratamiento psicoanalítico es una creación de sí mismo. (. . .) lo somático y lo psíquico conjugados en lo fetal como señala Cesio en su trabajo "La gestación" la época fetal es el período durante el cual lo somático y lo psíquico aparece más integrado"...

La terapia psicoanalítica refuerza tal integración, modificando los comportamientos y conductas nocivos que asoman o permanecen latentes acechando e intimidando a la pareja y al embarazo. La adecuada intervención fortalece los vínculos entre los padres y de ellos con el embarazo.

Por este motivo actualmente, los tratamientos de la fertilidad humana, que con frecuencia son administrados por equipos multidisciplinarias, que incluyen la terapia psicológica . Brindando apoyo a la pareja y colaborando con otros tratamientos orgánicos necesarios para revertir dificultades en lograr el embarazo o en mantenerlo.

De manera que la solución a la infertilidad, en ocasiones, surge en el curso de una terapia psicoanalítica recomendada como apoyo y en otras ocasiones en una terapia iniciada en periodo anterior al planteo de búsqueda de un embarazo. Colaborando a disminuir los casos de infertilidad, y aumentando la posibilidad de embarazos múltiples, debido a que muchas de las maniobras que se utilizan estimulan la ovulación o por la implantación de embriones conseguidos por fecundación in vitro.

El embarazo promueve la integración psicosomática, facilitando él transito entre lo corporal y el psiquismo de los padres con lo embrionario y fetal, motivo por el cual es recomendable conocer sus características y influencias reciprocas con el fin de facilitar la comprensión de fenómenos simultáneos que ejercen influencia en la mujer embarazada, en su compañero y en el bebé.

En la Argentina, se promueve esta integración de forma activa, tratando que se beneficien mas personas con la posibilidad de una buena concepción y gestación.

Conocer los diferentes aspectos que componen un embarazo es útil al profesional, así como, a las personas que lo protagonizan, su saber permite entender y disminuye los motivos de temor, permitiendo al individuo ocuparse en resolver los conflictos que se puedan presentar.

Por este motivo incluimos una breve descripción de algunos de ellos, empezando por la fecundación.


1) La Fecundación

"Alrededor del 14día del ciclo sexual femenino, un o más folículos maduros (folículo de De Graaf de los ovarios) se rompe, liberando a un óvulo que es recogido por los movimientos de los extremos de las trompas de Falloppio, que abanican la superficie del ovario con sus anchas, festoneadas aberturas, para asegurar la recogida del óvulo cuando se desprende. Unos pequeños cilios de las trompas recogen fluidos de la cavidad abdominal y forman una corriente descendente que arrastra el óvulo a lo largo de dichas trompas. Aquí, en el tercio medio ocurre la fecundación, se encontrarán el óvulo y el espermatozoide. En el caso de múltiples él número de óvulos fecundados corresponde a la cantidad de embriones a desarrollar: 2 = mellizos, 3 = trillizos, 4 = cuatrillizos, 5 = quintillizos etcétera, que podrá ser de un mismo sexo o de diferentes sexos. En el caso de gemelos se trata de un solo óvulo que después de ser fecundado se divide dando origen a embriones genéticamente idénticos. Después de la fecundación, el nuevo ser flota en la trompa, mientras camina hacia la cavidad uterina, donde se implantará en la mucosa endometrial. Esto transcurre durante una semana aproximadamente, los últimos días ya en la cavidad uterina. El folículo ahora se llama cuerpo lúteo y segrega un segundo tipo de hormona ovárica, la progesterona que junto con los estrógenos, estimula la mucosa uterina para que provea de líquido nutritivo y prepare el lecho protector al óvulo fecundado.
Es fácil comprender la importancia que este momento del ciclo sexual femenino, alrededor del día 14, tiene en relación con la terapia psicoanalítica de la mujer y del hombre que desean la fecundación, ya que su conducta genital durante este período definirá la posible existencia de un embarazo. En algunos casos alcanzados después de un exhaustivo análisis de sus conductas masoquistas de renuncia genital, en este período del ciclo, se ha conseguido el deseado resultado positivo. A partir de este momento es necesario "incluir" el embarazo en la relación transferencial, elemento empleado para la comprensión de manifestaciones recientes de la relación afectiva de la embarazada con su compañero. Este material, consiste, principalmente en fantasías inconscientes mostradas a través de asociaciones del paciente, así como de relatos de sueños, ensueños, actos fallidos, olvidos, y también de la observación de modificaciones en el comportamiento habitual de la pareja así como aquellos cambios corporales que suelen producirse la mujer embarazada y ejercen influencia en su compañero.

2) El Ciclo Sexual y El Psiquismo

Los doctores Ruth Benedek y B.B. Rubistein, una psicoanalista y un ginecólogo, que se han ocupado de estudiar los cambios psíquicos del ciclo sexual femenino, que eran prácticamente desconocidos hasta entonces. "Pacientemente ambos examinaron el psiquismo de una serie de mujeres, llegando a establecer conexiones claras y directas. Sus antecedentes son como siguen: conocido es que el ciclo sexual femenino está inmediatamente condicionado por dos hormonas, el estrógeno y la progesterona. El estrógeno se produce, con diferentes intensidades, durante todo el ciclo, lo que no sucede con la progesterona. Se inicia ésta, ya comenzado el ciclo en la madurez del folículo de Graaf, aumenta con el cuerpo amarillo, continuando más o menos en los días sucesivos. Es posible determinar el estado hormonal de la mujer mediante procedimientos biológicos. Uno de estos datos se refiere a cierta disminución ligera de la temperatura basal del cuerpo que cesa brusca- mente con la ovulación. Pero la demostración decisiva se hace mediante los exámenes de las células del fondo vaginal en flotis histológicos. Provienen de las variaciones de que el estrógeno engrosa la mucosa vaginal, sin aumentar la irrigación sanguínea. Mayor mucosa y relativamente menos sangre, cornifican las células superficiales, exactamente como ocurre con la piel. Al intervenir la progesterona, lo hace en sentido contrario, con arrogamiento, demacración Celular y aparición en el frotis, de las células subyacentes. En los días con escasas hormonas, las células se fragmentan por su menor vitalidad. Por lo tanto, el examen de la temperatura y de las células vaginales señala con precisión el estado hormonal...

Ocurre que durante la faz estrogénica la mujer reacciona con aumento de sus deseos heterosexuales activos, que van acompañados de un cierto estado de tensión. La progesterona provoca deseos maternales u otros pasivo receptivos y narcisistas. El día de la ovulación se percibe por relajamiento de la tensión psíquica preovulativa y por un mayor interés de la mujer hacia su propio cuerpo. En los días de poca intensidad hormonal, la, mujer no se encuentra bien; tiene sentimientos depresivos o de desprecio hacia sí misma y además hay en ella tendencias eliminativas, perceptibles en sueños de parto, de abortos o de menstruación.

La predicción hormonal es mucho más complicada. Se basa en la interpretación psicoanalítico de todo lo que la mujer refiere, debiendo indagarse la situación instintiva latente para citar una muestra, en un día estrogénico, entre otros temas parecidos, la mujer puede hablar de sus deseos de asistir a una reunión social o científica: también puede alabar o criticar la conducta del médico para con ella. Durante la etapa progesterónica a veces refiere una discusión con su madre, él haber ido con ésta de compras o un malestar intestinal, que es una consecuencia de una fantasía inconsciente de embarazo.

Ángel Garma dice:

..."En los últimos días del ciclo, con un nivel hormonal bajo, una de sus enfermas soñó con un niño de marfil encima de una mesa con tapete rojo. El marfil blanco y el frío lo asoció con la muerte y el tapete rojo con la menstruación cercana. La muerte se refería a la destrucción del óvulo no fecundado, que es eliminado por la menstruación."...

Uno de los puntos de apoyo más seguros para las predicciones hormonales se hallan en los sueños. Tanto es así que Benedek y Rubinstein califican los sueños como el material "objetivo", en el sentido de predicción real, del psicoanálisis. En la práctica la situación ideal para la predicción hormonal psicológica la constituye un tratamiento iniciado varios meses atrás, para que el médico este orientado en los conflictos de la mujer. Entonces consigue certeza en el diagnóstico.

Tiene influencia comprensión el tema ciclo sexual y psiquismo, en ocasiones nos ha permitido acompañar a aquellas pacientes que por distintas razones no podían verbalizar en que momento del ciclo se encontraban. En general por angustia frente a la posibilidad de un embarazo, unas porque deseaban evitarlo y otras porque deseaban tenerlo.

3) Sueños y Embarazo

El tener en consideración, los aportes de Ángel Garma, en los que ha tratado con lucidez y simplicidad el material onírico referido al embarazo. Material que nosotros adoptarnos como guía en nuestro trabajo.

Garma da un ejemplo de cómo se representa el embarazo en un episodio de la 'Odisea':

..."¡Ulises se halla en medio del agua envuelto por el velo de la diosa Ino Leucotea!. Más tarde es encontrado por la princesa Nausíca, totalmente desnudo, cubierto del sarro de mar y hojas, entre dos árboles. Fácilmente se pueden interpretar psicoanalíticamente estos contenidos fantásticos. Cuando un sueño o narración mitológico una mujer refiere haber encontrado un niño en el agua, significa, en el contenido latente, que ella le ha dado a luz. El episodio previo de la diosa Ino Leucotea indica el proceso anterior al del parto o sea el del, embarazo. El encontrarse Ulises en medio del agua, al igual que Moisés en el Nilo o Venus en el mar antes de nacer, es un simbolismo muy corriente del embarazo, en que las aguas representan el líquido amniótico. En cuanto al velo de la diosa Ino Leucotea, simboliza las membranas fetales." ...

Una muestra de este tipo, en que los vestidos o algo análogo simbolizan el embarazo es el siguiente sueño:

"Un barco... pero era raro... por dentro tenia agua. Y entraba en él mucha gente. Había como hamacas, en que la gente se echaba a dormir. Se metían dentro de un sobre transparente". Aquí el sobre transparente representa las membranas que recubren el feto dentro de la simbolizada por el barco. El agua en el interior del barco es el líquido amniótico del embarazo".

Otra interpretación simbólica que nos atrevemos a señalar, es la que este sueño podría representar también el momento mismo de la fecundación, comprobando que los sueños son muy ricos en información. Interpretamos que la gente, mucha gente, simboliza los espermatozoides que entran al útero y posteriormente a las trompas lubrificadas por líquidos y fluidos de la cavidad abdominal y del útero, que seria el barco raro que por dentro tenía agua, y fecundan el óvulo, se meten en un sobre transparente. Embarcarse simboliza embarazarse, es corriente su utilización de este termino a situaciones que aluden al embarazo, y el echarse a dormir señala el cierre de la membrana del óvulo iniciando el periodo embrionario. Este ejercicio demuestra la determinación múltiple de los sueños y su enorme potencial. Pero en este caso su interpretación en la terapia se limita al material de las asociaciones que trae esta paciente, promoviendo el conocimiento de sus conflictos inconscientes, a través del relato de restos diurnos que permiten conocer la situación traumática especifica que desencadeno este sueño.

No solo las mujeres relatan sueños de embarazo, también lo hacen sus compañeros sexuales. Esto se debe a la percepción inconsciente del hombre de lo que le pasa a su pareja, conocimiento que frecuentemente este presente en sus sueños. Un ejemplo es el sueño que nos trae un psicoanalizado.

... "Veía a mi mujer sentada en una mecedora, tejiendo algo como una bufanda o manta de colores muy lindos. . . yo le hablaba pero ella no me prestaba atención."...

El relato del sueño acompañado de las asociaciones del paciente guió a interpretarlo como un sueño de embarazo (embarazo real), situación confirmada algunas semanas más tarde, para sorpresa del paciente. Durante la sesión el paciente se mostrara inusualmente descontento y enojado, desconociendo la razón de tal comportamiento. Por sus asociaciones le señalamos que parecía que él tenía la fantasía de que su mujer estuviera otra vez embarazada. El paciente rechazó vehementemente esta posibilidad, refiriéndose a que no era posible en este momento porque su mujer tenia la menstruación, y que además el método anticonceptivo que utilizaban es muy confiable. Sin embargo a medida que argumentaba, se producía una curiosa sensación contratransferencial de desconcierto que hacía recordar situaciones y vicisitudes, desencadenadas en su terapia, cuando se refería a sus embarazos anteriores, señalando que su mujer se mostraba muy poco comunicativa y descuidada de las relaciones matrimoniales, conducta que le producían celos y enojo de forma inusual, se sentía poco querido y abandonado. Por esta razón el terapeuta insiste en señalar que a pesar de que no lo aceptara la fantasía de que su mujer estuviera otra vez embarazada, el sueño en que su mujer no lo escucha señala esta posibilidad. Razonamiento prontamente rechazado, negando cualquier intento de aproximación al tema en las sesiones posteriores. Unas semanas mas tarde trae la noticia de un nuevo embarazo, e su deseo de participar mas activamente del, proponiendo analizar los motivos por los cuales se veía, obligado a sentirse abandonado y postergado.

En la terapia psicoanalítica del hombre, compañero sexual de la embarazada, es importante la comprensión de las fantasías, que éste trae relacionadas con el embarazo, ya que esta comprensión le posibilita una mejor y más activa participación en el mismo, principalmente si es el primer embarazo de la pareja o en un embarazo múltiple porque estos suelen demandar un mayor esfuerzo. Esta postura es terapéutica porque promueve integración de diferentes espacios, el de la pareja, el de la embarazada y del embarazo entre sí y promueve una adecuada reacción a las exigencias del ambiente general y familiar. Activamente elaboradas en la relación transferencial con su analista, haciendo más estable la unión entre ellos, cada cual cumple una función importante se complementan y se incluyen mutuamente. Esta actitud es muy perceptible los casos de parejas con historia de embarazos múltiples, cuya unión prepara tanto al hombre como a la mujer para enfrentar el intenso desafío que representado por sus exigencias, apoyados y estimulados por los placeres que descubren.

4) La Somnolencia y sus significados en la embarazada

Somnolencia suele ser el primer síntoma o signo del embarazo , la mujer al percibir la presencia de un embarazo, en forma inconsciente, suele necesitar un mayor número de horas de sueño.

Entre algunos pensadores de A. P. A. encontramos que:

A) Según la Dra. Raquel Soifer la percepción del marido, como en el caso relatado anteriormente, se debe a que éste advierte inconscientemente el estado de retracción de la mujer, debido a la regresión que ella sufre en los primeros momentos del embarazo. Raquel Soifer se apoya en lo descrito por Marie Langer y dice:

..."Por lo general, la sospecha de estado de embarazo recae sobre un síntoma que produce cierta inquietud: la hipersomnia. La mujer siente que necesita dormir mucho más que lo habitual, que no son suficientes las horas que generalmente destina a este fin y que está con sueño todo el día.' ( ... ) La regresión en si es inducida por la percepción inconsciente de los cambios orgánicos y hormonales y la sensación de incógnita."...

En otro momento ella aclara:

... "Que este es un cambio casi imperceptible a la observación ligera la mujer se ensimisma, se halla en un estado de sopor (además de sentir realmente sueño) y un tanto desconectada, de los demás."...

Como ocurre en el contenido manifiesto del sueño que relatamos anteriormente en el cual el paciente cuenta que: "Veía a su mujer sentada en una mecedora. . . le hablaba pero ella no le prestaba atención," el significado latente de embarazo parece invisible al sujeto, disimulada en una escena familiar trivial. El estado de mal estar revelan su percepción de un nuevo embarazo y su temor de hállala ensimismada con sueño, ocupada con sus cosas no le presta atención, supone repetir vivencias que lo desagradan.

B) Un aporte de significativa importancia es el que brinda el Dr. Arnaldo Rascovsky a través de sus muchos años dedicados a la observación de mujeres embarazadas. En el trabajo "Los desplazamientos libidinosos de la mujer y las alteraciones del tercero excluido en el desarrollo edípico" el autor dice :

..."Es así como el vínculo afectivo de la pareja antes de tener hijos, se ve profundamente alterado con la concepción de la mujer... Tan pronto ocurre el embarazo ésta sufre una retracción (no narcisística sino destinada al embrión), que rompe la díada mantenida con su marido compañero sexual a favor del embrión en desarrollo, Las formas aparentes o sintomáticas de este desplazamiento están constituidas por la somnolencia y desinterés por el mundo exterior y principalmente por la indiferencia genital que la acompaña". ...

El Dr. Rascovsky defiende una postura distinta a la que expone la Dra. Soifer, cuando dice que la mujer retrae (traslada) su libido (libido genital) hacia el embrión, rompe la díada con el marido a favor del embrión en desarrollo la Dra. Soifer sostiene que la mujer embarazada, sufre una regresión y una identificación con el embrión. Sin embargo ambos autores están de acuerdo en cuanto a que la somnolencia es necesaria para el buen desarrollo del embrión en formación.

C) Otro autor que se ha ocupado de este tema es el Dr. Jamil Abuchaem, que en su libro nos dice:

... "La somnolencia suele ser el primero de los síntomas que hace su aparición. Puede ser más o menos intensa. Psicoanalíticamente, se debe a una regresión narcisista de la mujer embarazada, y a una identificación con el feto. El incremento en esta necesidad de dormir de la gestante, es una reacción ante la angustia de estar embarazada. La regresión, que se manifiesta clínicamente por la hipersomnia, es un intento de defensa contra dichas angustias. Mediante este mecanismo regresivo, trata de rehuir los conflictos inconscientes reactivados por la situación de embarazo. Esta modalidad de regresión se suele observar no solamente en los conflictos relacionados con el embarazo, sino es muy frecuente y, muchas veces, es la primera que aparece en muy diversa conflictiva neurótica. El análisis más profundo de este síntoma -el de la hipersomnia-, nos lleva a otro significado: implica un sometimiento muy intenso de la mujer embarazada a sus objetos internos perseguidores, que no le permiten disfrutar de su embarazo. El alejamiento de la realidad externa (la mujer embarazada se mete para dentro de sí misma y se siente poco estimulada a contactar con su mundo ambiental) está motivado por un incremento de la represión instintiva. En casos extremos, de mujeres embarazadas que prácticamente duermen todo el día, se podría pensar en la existencia de un cuadro de despersonalización. Son mujeres muy reprimidas sexualmente y que reaccionan con mucha angustia ante su instintividad."...

D) Arminda Aberastury, también se ocupó del tema, a través de la observación de niños pequeños, ella refiere que algunas veces el embarazo es percibido por estos. Dice que cuando ellos están en terapia psicoanalítica esta situación es fácilmente identificada, la retracción representada por la somnolencia materna es inmediatamente advertida por la criatura, que reacciona con bruscos cambios de conducta. Esto se debe probablemente a la mayor dependencia que tiene el niño pequeño hacia su madre. Él percibe con gran facilidad los menores cambios de la conducta materna o de otras mujeres embarazadas con las que mantenga frecuente contacto. Un ejemplo de este tipo de percepción lo constituye el relato de un fragmento de la sesión de un paciente de tres años y medio. En determinado momento de su tratamiento este niño, por primera vez, trajo sus muñecos a terapia, los tenía guardados en una bolsa de plástico. Durante ésta sesión el niño mostró un recrudecimiento progresivo de su antiguo síntoma; angina roja , que hasta el momento había prácticamente desaparecido. En esta sesión el paciente armó una pequeña cueva con almohadones, donde se metía y pedía a su terapeuta que lo cuidara como si él fuera un niño muy pequeño, un bebé. Este cambio de conducta, entre otros, llevó a que indagara a los padres de la posibilidad de que, en este momento, hubiera en la casa o en la familia una mujer embarazada, ya que el comportamiento del niño así lo hacía sospechar. En un primer momento se encontró con una respuesta negativa por parte de los padres, pero a los pocos días la madre, le refiere la sospecha de estar embarazada, pues ese mes no le había venido la menstruación. Sospecha confirmada poco tiempo mas tarde.

E) Elisabeth G. Garma, en una comunicación personal, dice:

... "Cuanto más pequeño es el niño y, más primitiva es su relación con la madre y el ambiente que lo rodea, mayor es su percepción del embarazo.
Esto se debe a que el bebé, además de los cambios anímicos de la madre embarazada o de la mujer embarazada, también percibe las modificaciones en los olores de ésta, olores provocados por los cambios hormonales que se producen en la mujer desde los primeros momentos del embarazo. Cuanto más pequeño es el niño, mejor percepción olfativa, es que en estos momentos de su desarrollo el niño todavía posee la misma capacidad olfativa que el hombre primitivo. Pero en su desarrollo, lo reprime de la misma forma en que el ser humano lo hizo a través de su evolución. Es de destacar que este sentido, el olfativo, durante los primeros momentos del ser humano, cumple con funciones importantísimas; permiten al recién nacido reconocer a su madre, cuando los demás sentidos todavía no se encuentran desarrollados lo suficiente y va cediendo lugar a ellos en la medida que maduran. Ya en el hombre adulto, el olfato se muestra como un sentido poco evolucionado y probablemente se trate del sentido menos conocido de la fisiología humana."...

Otros dos elementos que están asociados al sentido del olfato son, según Elisabeth Garma, la percepción de variaciones en la temperatura y humedad de la piel de la madre embarazada, detectados a través de la sensibilidad táctil del bebé.
Un curioso aspecto al que se refiere esta autora cuando habla de la embarazada, es una señal que se observa en los primeros momentos del embarazo y que hasta la fecha no ha sido descripta. Ella dice:

... "Existe una señal que refiere la mujer en los primeros momentos del embarazo, que consiste en la sensación de que la cintura ha aumentado, que la ropa le aprieta en ese lugar, si bien es frecuente que esto ocurra en las embarazadas, no existen referencias bibliográficas al respecto."...

Nosotros suponemos que su percepción temprana se deba al conocimiento inconsciente de las transformaciones que sufre el útero y sus anexos en los primeros momentos, y las reacciones provocadas por acción de modificaciones hormonales, que actúan sobre la enervación de dichos órganos, provocando, por acción refleja, esta sensación.

Resumiendo:

Desde el primer signo, la falta de interés hacia el mundo externo, la somnolencia, en beneficio del embrión, cumple una función importante que es la de mantener y facilitar el desarrollo del embarazo. Según lo muestran los Drs. Rascovsky y Soifer, que defienden la idea de que la somnolencia favorece el organismo materno en el sentido de una mejor adecuación al embarazo que recién se inicia. Otro autor, Jamil Abuchaem, defiende la idea de que la hipersomnia mas que signo es un síntoma porque molesta a la embarazada y la obliga a renunciar a parte de su genitalidad adulta. La idea que defiende es que esta modalidad de regresión se suele observar también en los más diversos conflictos neuróticos, y representa una renuncia por parte del paciente. En un análisis profundo de este síntoma, señala Jamil Abuchaem, que este implica un sometimiento muy intenso de la mujer embarazada a sus objetos internos perseguidores, que no le permiten disfrutar del embarazo. La hipersomnia en parte está motivada por un incremento de la represión instintiva. Pero este autor señala que en nuestro ambiente es frecuente observar que algunas mujeres viven su embarazo de una forma distinta, con alegría y es muchas veces, un período de sus vidas en que se muestran más capaces consolidando la relación afectiva con su campanero. Para estas mujeres éste es un período en que obtienen logros de significativa importancia. Estas, según Jamil, son mujeres que tienen mejor resueltos los conflictos con sus padres, reales o fantaseados, actuales o pretéritos. En otras palabras, en ellas incide con menor intensidad la problemática edípica, por tenerla mejor resuelta. La propuesta que hace Jamil es la de tratar la hipersomnia como un síntoma molesto, que no permite a la embarazada disfrutar y gozar ampliamente de este trascendental logro que es el embarazo.

Nosotros pensamos que no existe una contradicción entre los autores que nos hablan de la somnolencia como un primer signo del embarazo Jamil advierte que la neurosis acostumbra valerse de signos como este (señal) para expresarse y quebrantar las posibilidades de satisfacción. En tal caso es necesaria la intervención del psicoanalista.

Es importante tener en cuenta que algunos terapeutas, consideren al signo de somnolencia como una poderosa resistencia a la terapia, la interpretan como una falta de interés en el análisis y proponen la interrupción de la terapia cuando no se logra modificar este estado. Con la excusa de que el embarazo distrae y quita atención de la mujer y impide una conveniente relación transferencial.

Pensamos que este tipo de interrupción generalmente representa la manifestación de una resistencia perjudicial, porque representa un abandono, que priva la paciente de la comprensión necesaria. Ella cree que se ha portado mal con su analista y lo ha dañado, se intensifican sus sentimientos de culpa y como castigo se obliga a privarse de aquellas situaciones que le dan bien estar.

5) Las Primeras dos Semanas del Embarazo.


Durante la primera semana de su existencia, el nuevo ser flota en las secreciones de la trompa y del útero, mientras progresa hacia la cavidad uterina. Se cree que el paso de la trompa está cerrado durante unos días mientras el óvulo fecundado se divide y se prepara para penetrar en el útero y sumergirse en el revestimiento uterino, este cierre de la trompa hace pensar en la señal descrito anteriormente por Elisabeth Garma, como la sensación de que la cintura se ha ensanchado. La nueva criatura que se dirige hacia el útero no es una masa amorfa, sino un grupo de células organizadas que han comenzado a cumplir distintas tareas entre ellas.

De una célula única, el óvulo fecundado, se han formado varios tipos de células. ¿Cómo ajusta esto con el hecho de que todas las células de un mismo individuo -excepto las sexuales- tengan la misma dotación genética?

La explicación reside en que cada tipo de células utiliza sólo su parte especial del código genético, definiéndose para dar origen a los más diversos y diferentes tejidos.

Por el momento, el trabajo fundamental no es la formación del niño; durante algún tiempo, el embrión humano permanecerá como un grupo de células dentro de una vesícula formada por las células que primero se dividieron, en el óvulo. Esas células tan rápidamente divididas fijarán la vesícula al revestimiento uterino y penetrarán ese revestimiento para implantar el embrión en desarrollo bajo esa capa.

La implantación se realiza alrededor de siete días después de la fecundación, o sea, cerca del vigésimo primer día del ciclo. Las células de la capa externa de la vesícula son agresivas, abren camino por la cubierta mucosa (endometrio) para penetrar en los vasos sanguíneos llenos de oxigeno y alimento. La vesícula se hunde y apenas puede percibiese mientras penetra por el estrecho agujero labrado por las agresivas células. Cuando la superficie se cierra encima, la vesícula se expande bajo ella y las células de la capa externa continúan multiplicándose y erosionando más y más vasos sanguíneos. La sangre materna fluirá libremente ahora a través de una gruesa y esponjosa capa que facilita nutrición al embrión: la naciente placenta. Pero ya la fuerza no es esencial para aquellas células externas que han entrado en contacto con la sangre materna. Forman, por el contrario, un caparazón multinucleado que torna oxígeno y nutrición y cede dióxido de carbono y productos de desecho. Se hará la paz con el tejido materno circundante. Los espacios llenos de sangre se extenderán gradualmente, y con ellos el tejido placentario crecerá formando una red de raicillas, conocidas como vellosidades coriales. Ahora van a intervenir las células de las vellosidades coriales, que segregan una hormona similar a la que fabrica la hipófisis y la envían, a través de la sangre materna, al cuerpo lúteo. Este último, sin hacer distinción de la fuente, utiliza la hormona para mantener el revestimiento uterino, salvando la situación, por lo menos durante cierto tiempo. No habrá hemorragia menstrual el vigésimo octavo día. Esta hormona, llamada gonadotrofina coriónica se excreta por la orina, como muchas otras hormonas. Cuando llega el momento en que la siguiente menstruación habría de producirse, la orina comienza a contener considerables cantidades de la misma. Lo que posibilita el diagnóstico biológico del embarazo, a través de una sencilla prueba, que consiste en detectar la gonadotrofina en la orina. Sorprende que antes de la posibilidad de la confirmación biológica ya la observación del psiquismo materno, paterno y del niño pequeño que se encuentra cerca de la embarazada, nos facilita en algunos casos adelantarnos al más sensible y delicado procedimiento de laboratorio, lo que indica el indiscutible valor de la observación psicosomática.

Como vimos anteriormente, la estimulación hormonal del cuerpo lúteo sigue gracias a la gonadotrofina coriónica, lo cual nos hace suponer que también la madre percibe este cambio y reacciona a través de su psiquismo, provocando la retracción de su libido, que se muestra en la forma de hipersomnia, posiblemente como mecanismo biológico que tiene la finalidad de cooperar en el desarrollo del embrión. Una situación que parece confirmarlo, en que este síntoma, o signo suele desaparecer alrededor de la novena semana del embarazo. Como sabemos ocurren hechos sumamente importantes en este momento: el embrión se transforma en feto, la placenta segrega gonadotrofina en sus niveles más altos, los riesgos de aborto disminuyen, porque la placenta se encuentra ya muy bien adherida al útero, lo que da en este momento una cierta independencia al embarazo.

El Dr. Arnaldo Rascovsky, afirma:

... "Al finalizar la novena semana de gestación se cumple la transformación del embrión en feto, caracterizada por la pérdida de la cola y esencialmente por la organización de la placenta por el feto. Este hecho marca un jalón fundamental en la economía libidinoso de la madre puesto que las capacidades hormono instintivas de la placenta independizan de forma relativa el feto de la madre y la madre del feto, permitiéndole a aquella una mayor y más libre disposición de su energía instintiva. Como consecuencia, en el segundo trimestre del embarazo la mujer recupera su capacidad libidinosa destinada al mundo exterior, en el que se encuentra su compañero sexual. Desaparece la somnolencia, restaura su disposición hacia el aliño y la coquetería, entrando en un período de exaltada excitabilidad sexual, que en algunos casos marca la máxima excitación experimentada por la mujer hasta entonces." ...

6) Que es el Embarazo para el Psiquismo inconsciente


A) El Dr. Jamil Abuchaem, se refiere al embarazo diciendo :

..."El deseo de concebir es biológico e inherente a la naturaleza humana y animal. Es natural que una pareja desee tener un hijo: está cumpliendo con una de sus funciones como ser humano. El hijo simboliza en estas condiciones, la perpetuación del amor de la pareja en el tiempo. Por esto, parecerá insólito que nos hiciéramos la pregunta de por qué y para qué una madre o un padre desean tener un hijo. En circunstancias corrientes, la decisión de concebir fluye sin complicaciones. La pareja ha estabilizado su relación, se siente muy bien, y la idea del hijo surge espontáneamente. Pero no siempre es así. Hay concepciones que tienen misiones específicas."...

Estas misiones dependen tanto de factores internos corno factores externos, de como inciden los factores externos en los internos, y viceversa. Toda concepción trae consigo una misión, que se puede decir es universal: la de afianzar en los padres su capacidad genital a través de la procreación. Sabemos que todo ser humano duda de su capacidad de amar, a consecuencia de sus angustias de castración y de su complejo de castración. En una época de la vida, como en la adolescencia, la duda recae sobre su capacidad de poder llevar bien a cabo una relación genital. Superando este trance, es común que las angustias de castración y, principalmente el complejo de castración, se desplacen a la posibilidad de engendrar o no un hijo. El nacimiento de un bebé trae aparejado consigo una reafirmación de la genitalidad de la pareja.

B) En "Maternidad y Sexo" Marie Langer nos dice:

..."El embarazo y parto constituyen un episodio normal de la vida procreativa femenina, por lo que podría suponerse que transcurren en la mujer sana sin mayores molestias. Pero, en realidad, en nuestra sociedad hace poco no ocurría así, sino por el contrario, los trastornos del embarazo, los dolores, dificultades y angustias del parto son tan frecuentes que se los consideraba como fenómenos normales y casi inevitables. Sin embargo, un examen psicológico más profundo nos revela que estos trastornos provienen de conflictos psicológicos y de identificaciones con otras mujeres ya trastornadas en su feminidad."...

C) Margaret Mead observó que en distintas sociedades ocurre, pues, también con respecto a círculos mucho más reducidos. Que hay familias en las que las hijas, siguiendo los conceptos de sus madres, temen poco el embarazo y parto y, efectivamente, sufren entonces menos en este caso. . . Dije que nuestra sociedad acepta como prácticamente normales las dificultades de embarazo y del parto. Sin embargo, últimamente un número siempre creciente de investigadores dentro y fuera del análisis comprobaron que estas dificultades como consecuencia de conflictos psicológicos y, por eso, accesibles a medios psicoterapéuticos.

"Ambos autores están de acuerdo en cuanto a la necesidad de tratar psicológicamente el tema del embarazo, para que éste pueda transcurrir en un clima de felicidad que implica el gran logro que es."

Jamil Abuchaem en tanto enfatiza la presencia del padre, como lo hace la Dra. Raquel Soifer en su preciado libro "Psicología del embarazo parto y puerperio".
Jamil dice:

... "A partir del comienzo de -la gestación, son tres. La inclusión del tercero en la pareja exige, habitualmente, un trabajo de elaboración por parte de ambos padres. Esta elaboración implica enfrentar no sólo los cambios introducidos en la pareja como pareja, por tales circunstancias, sino también asumir sus nuevos roles ante los propios padres y la familia en general. Esta situación de cambio puede provocar muchas complicaciones que dependen, en gran parte, de los factores ambientales, pero que también están condicionados por motivos internos." ...

Marie Langer afirma:

... "El embarazo y parto están acompañados de malestar, angustia y dolor por factores psicogenéticos. Si logramos educar hijas sanas que tengan un mínimo de angustia y sentimiento de culpa y que puedan aceptar gozosamente su feminidad, podemos esperar que el embarazo y el parto sean nuevamente lo que son aún en algunas sociedades o para algunas mujeres felices de nuestra sociedad: el máximo logro de sus facultades biológicas acompañado por la plena conciencia de intervenir en la más grande experiencia posible- haber gestado y alimentado dentro de sí a un nuevo ser y haberío dado a la vida."...

D) Cuando Raquel Soifer habla del embarazo, enfatiza la necesidad de la profilaxis obstétrica, ella afirma:

... "Es menester, además, tener en cuenta que el embarazo es una situación que involucro no solamente a la mujer en sí, sino también a su compañero y al medio social inmediato que, inevitablemente, la acompañan en su proceso psicológico de regresión." ...

E) Jamil Abuchaem nos dice :

"La asunción de la maternidad y de la paternidad son logros en el camino del proceso evolutivo del ser humano y para el cual éste debe estar preparado. El estudio del clima emocional, en la época de la concepción, principalmente de la primera concepción, nos permite penetrar hondamente en las características del complejo de Edipo de los padres. Estas características son las que seguirán expresándose, más o menos enmascaradas, a lo largo de toda la vida".

Nosotros ya vimos que sucede en la pareja, en un primer momento, habitualmente hay un incremento de las ansiedades persecutorias, provocado por las primeras señales que produce el embarazo, la madre aparentemente pierde el interés habitual por su compañero y él al percibirlo se siente excluido. Esta retracción de la libido, para unos autores, o regresión para otros, ocurre a partir de la segunda o tercera semana, yo diría que es ahí donde se hace más evidente, porque la observación psicoanalítica de adultos y niños nos señalan que es posible detectarla antes, principalmente por el análisis, de los sueños de los componentes de la pareja embarazada y la observación de los cambios producidos en el niño en su análisis. En aquellos embarazos deseados y buscados, en que la pareja ha estabilizado su relación, éste se siente muy bien, las inquietudes del primer momento, se transforman una vez elaboradas las angustias en la terapia psicoanalítico, en una situación de mayor aceptación del gran logro que es el embarazo.

7) Él diagnostica Obstétrico

Nos hemos ocupado hasta este momento del diagnóstico psicológico de embarazo y se hace necesario el diagnóstico obstétrico, por tres razones, la primera es que de esta forma la pareja tendrá la confirmación biológica que les permitirá ocuparse mejor de los preparativos profilácticos, tanto en lo corporal como en el psicológico. La segunda razón es la elección del médico obstetra, figura que entonces ocupará un lugar importantísimo en los cuidados de la pareja embarazada. Y la tercera, la más importante para nosotros, psicoanalistas, es la posibilidad de cotejar la realidad con las fantasías. El obstetra se ocupará de la anamnesia y del examen de la mujer, además establece una relación con la pareja. Preguntará entre otras cosas datos de los antecedentes personales como: edad, ocupación, nacionalidad, antecedentes transfusionales, familiares, patológicos de la niñez y de la pubertad; enfermedades óseas, del aparato genito urinario, enfermedades infecciosas del pulmón y metabólicas; y principalmente se ocupará de los antecedentes obstétricos. Preguntará sobre la regularidad de los ciclos ovulatórios, y la fecha en que se esperaba la última la menstruación, ya que el principal signo, el que motivó la consulta, es la amenorrea. El siguiente paso será el examen físico exhaustivo seguido del examen ginecológico, que en el caso de embarazo puede encontrar modificaciones en el cuerpo del útero que adquiere una forma redondeada, en contraposición con el no grávido, que es triangular la consistencia de cuerpo uterino y el cuello estará reblandecido la mucosa vulvar, el introito y la parte inferior de la vagina presentan una coloración violáceo azulada, las paredes vaginales tendrán la característica de estar más irrigadas, reblandecidas y aterciopeladas. Estos elementos conjuntamente con otros forman los signos de presunción, a los que con la evolución del embarazo se sumará el aumento del volumen uterino crece 4 cm por mes, aumento de las mamas (se ponen tensas y erguidas), en el pezón aparece edema sub areolar, pigmentación, circulación venosa colateral, y al final del 40 mes, el calostro. El obstetra pedirá para confirmar el embarazo un sencillo examen de laboratorio, por ejemplo, el Ortho teste, cuyos resultados se obtienen en tres minutos. El teste se basa en la detección de la presencia de gonadotrofina coriónica en la orina, a través de una reacción inmunológica, donde se emplea una suspensión de partículas de látex en un suero anti G.C.H. (hormona gonadotrófica coriónica) que en presencia de la orina de la embarazada, que contiene G.C.H., inhibirá la aglutinación del látex, en el caso negativo, el látex reacciona con el anti G.C.H. provocando su aglutinación.

Respuestas Fisiológicas de la embarazada:

Con la finalidad de conocer las diferencias que se producen en su medio interno corporal, para no confundir sus manifestaciones con síntomas de enfermedad, poder de entender algunas sensaciones que se producen en la totalidad de su cuerpo, y particularmente las producidas en sus genitales.

Consideramos importante tener en cuenta las respuestas fisiológicas de la embarazada, ya que estas se insinuarán de una forma u otra en el tratamiento psicológico. Es evidente que la presencia del embrión y más tarde el feto, añade una carga fisiológica a la madre; gran parte de sus respuestas frente al embarazo dependen de esta carga suplementaria. Las hormonas producidas durante el embarazo, por la placenta y por las glándulas endocrinas, también pueden provocar reacciones diversas. Por ejemplo el aumento de tamaño de los órganos sexuales; el útero pasa de un peso de unos 30 gramos a 700 gramos aproximadamente, mientras que las mamas adquieren un tamaño aproximadamente el doble del inicial. Al mismo tiempo, la vagina crece, y el introito se ensancha. También el sistema circulatorio sufre modificaciones: a medida que evoluciona el embarazo las necesidades del feto hacen que haya un aumento de volumen sanguíneo circulante, poco antes de parto, es alrededor de 30% mayor de lo normal. El gasto cardíaco se eleva de 30% al 40%. El flujo de sangre por la placenta disminuye la resistencia periférica total del sistema circulatorio materno; en consecuencia, el retorno venoso al corazón aumenta, este factor asociado al aumento general del metabolismo, elevan el gasto cardíaco. En la vigésima séptima semana del embarazo, este incremento del gasto cardíaco alcanza sus niveles más altos, pero regresa al normal, por razones desconocidas, en las ocho últimas semanas. La embarazada aumenta de peso, sobre todo en 1os últimos dos trimestres; en total éste es de cerca de 12 Kg. Es frecuente que también aumenta el apetito de la madre, en parte porque el feto sustrae de la sangre materna ciertos elementos nutritivos, y en parte por factores hormonales y emocionales. El metabolismo de la madre, debido a la producción de muchas hormonas distintas durante e embarazo, entre ellas tiroxina, hormonas corticósuprarrenales y hormonas sexuales elevan el metabolismo basa1en un 15% durante la segunda mitad del embarazo, lo que es menos de lo que podría esperarse. Este factor asociado con el aumento del gasto muscular, debido a la carga adicional que lleva (el feto), eleva la producción de calor. También la respiración materna se modifica: tanto por aumento de su metabolismo como de su peso, la cantidad total de oxígeno que utiliza la madre poco antes del parto suele encontrarse un 20% por encima de lo normal. Por lo tanto, la eliminación de dióxido de carbono es mayor, y también aumenta en aproximadamente 50% la ventilación por minuto. Al mismo tiempo, el útero que crece ejerce presión hacia arriba contra el contenido abdominal, el cual, a su vez, empuja hacia arriba el diafragma, disminuyendo así la excursión total del mismo. En consecuencia, debe aumentar la frecuencia respiratoria para que se conserve una ventilación pulmonar adecuada.

8) La Integración Psicosomática en el Tratamiento Psicoanalítico de los Signos del Embarazo

Ángel Garma afirma que :

"Un buen tratamiento psicoanalítico, basado en gran parte sobre la comprensión de los instintos, que son inseparablemente corporales y psíquicos, y sobre la comprensión del yo que, a pesar de manifestarse psíquicamente es, como Freud lo señaló (Él yo y él ello): "Primordialmente y ante todo un yo corporal", empujando hacia una concepción monista y integradora psicoanalíticamente. Durante los tratamientos, al psicoanalizar los síntomas orgánicos la psique, y el soma se integran en una unidad. Al igual de lo que ocurre con la genitalidad, las diversas f unciones orgánicas se van manifestando cada vez más como relaciones especiales de objeto, con contenidos psicosomáticos."

En el mismo capítulo Garma señala lo que dice Freud en "Los instintos y sus vicisitudes":

"Todos los fenómenos psíquicos, las necesidades instintivas, con sus impulsos a la gratificación y las reacciones de frustración, no son meros pensamientos, sino que son debidos a procesos fisiológicos". ... La organización genital adulta realiza la integración psicosomática, ya que en la unión genital adulta de una pareja no hay componentes psíquicos y otros somáticos separables entre sí, todos constituyen una unidad. Por ser la etapa final del desarrollo instintivo vital humano, es la más difícil de alcanzar y la más prohibida por el superyó. De ahí que en los tratamientos psicoanalíticos, erróneamente sean evitadas a menudo las interpretaciones genitales que integran psicosomáticamente. En el embarazo, así corno en los síntomas orgánicos, es haciendo concientes sus representaciones inconscientes a través de la transferencia que se empuja a los componentes de la pareja al progreso genital, a la comprensión de sus signos orgánicos y a la integración psicosomática. Como esto los obliga a emanciparse de la ideología familiar, real o fantaseada, que creó sus trastornos orgánicos y que es antigenital. Se hace difícil la labor psicoanalítico porque el masoquismo los impulsa a renunciar insistentemente, Garma postula, que entre los factores curativos más importantes del psicoanálisis se hallan la disminución del sometimiento al superyó y, consiguientemente, la aceptación mayor de la instintividad, el reconocimiento del masoquismo con su génesis en el instinto de muerte y la disminución de la separación, por obra de los mecanismos de defensa del yo, entre mente y cuerpo.

El reconocimiento, más o menos consciente, durante el tratamiento psicoanalítico, del instinto de muerte, va acompañado del reconocimiento del masoquismo y de la intensificación perjudicial de éste por agresiones exteriores tanto reales como fantaseadas y tanto actuales corno infantiles o hereditarias; con ello el individuo puede conocer mejor todas estas agresiones del exterior y defenderse de ellas con menos sufrimientos y sin internalizarlas en su superyó. Mostrando en un caso concreto y significativo: el individuo deja de reaccionar dándose golpes en el pecho, por su culpabilidad intensificada cuando es agredido. Finalmente la disminución de la separación, por mecanismos de defensa, entre mente y cuerpo, permite al individuo enfrentar mejor sus reacciones psicosomáticas y sus enfermedades orgánicas, las modificaciones que se producen durante el embarazo, fortalecer su organismo y, por lo tanto, su vida instintiva; y "como el yo es ante todo corporal", también lo es su personalidad. Pensamos que así la pareja adquiere la capacidad de obtener, con mucha mayor amplitud, satisfacciones directas y también sublimadas, haciéndolos más capaces de gozar el embarazo.

9) Significado Psicoanalítico de los Vómitos de la embarazada

A) Ángel Garma en una conferencia dedicada al tema, dictada en la Universidad de Belgrano, afirmó:

"El estudio psicoanalítico de las mujeres embarazadas demostró que los vómitos eran un rechazo psicológico del embarazo, con un significado latente de rechazo de la sexualidad, y que este comportamiento de la mujer, en cierto modo era comprensible porque la mujer que quedaba embarazada era una mujer que había estado, durante mucho tiempo de su vida, obligada a llevar un comportamiento de renuncia genital. Aún en la actualidad, en que la vida genital es mucho más libre que anteriormente, a una mujer adulta se le permite tener relaciones genitales, pero no se le permite tener hijos, a menos que esté casada. Por eso, la prohibición del embarazo sigue existiendo aún en la actualidad".

Más adelante, en el transcurso de la misma conferencia sigue diciendo:

"...Nosotros, con un grupo de estudio, hemos estudiado los vómitos del embarazo y yo he podido investigar algunas cosas mas en relación con estos vómitos, que no han sido descriptas anteriormente, y que creo son indudables. Es lo siguiente: el vómito del embarazo tiene un significado de un rechazo del embarazo, pero de un embarazo con características especiales, en la fantasía de las mujeres. No es un rechazo de cualquier tipo de embarazo, sino de un embarazo que la mujer considera como un embarazo malo. Un embarazo de un feto al cual le va a faltar algo, o un feto que es monstruoso. -Para Garma, los vómitos del embarazo involucran contenidos inconscientes muy precisos no se trata de un rechazo del embarazo en general, sino de determinados aspectos muy específicos, relacionados con las fantasías inconscientes patológicas acerca de la sexualidad de la mujer y del hombre...

Marie Langer afirma:

"La defensa psicosomática más frecuente contra la angustia por el feto que crece y crece consiste en el aborto, en la expulsión prematura del perseguidor, que ocurre a menudo, sin poder ser frenada por ninguna medida preventiva o medicación. Pero si el conflicto frente al embarazo es menos intenso y despierta menor ansiedad, sus manifestaciones serán más inofensivas. La más frecuente es de carácter oral y consiste en náuseas, vómitos y antojos. Otro síntoma frecuente, de carácter anal, es el estreñimiento. Surge el interrogante de sí la gran frecuencia de estos dos tipos de síntomas puede explicarse por los cambios fisiológicos que la mujer sufre durante su embarazo, o si las tensiones psíquicas provocadas por el embarazo tienden a descargarse por determinada conversión Freud llamó la atención sobre las teorías fantásticas que los niños conciben para explicar el misterio de la concepción, del embarazo y del parto. Estas teorías están de acuerdo con las etapas libidinosas por las cuales atraviesa el niño. Más tarde sucumben a la represión, pero se mantienen inalterables en el inconsciente. La teoría más frecuente, que por lo demás se encuentra también en muchos mitos y en las creencias de pueblos primitivos, es que la mujer se embaraza por haber comido algo que simboliza generalmente el pene."

La intervención de factores psicógenos en la hiperémesis gravídica fue reconocida hace mucho tiempo. Se observó que por medio de cambios ambientales, de tratamientos persuasivos, de raspajes fingidos, etcétera, se pueden obtener éxitos terapéuticos, poniendo así en evidencia el origen psíquico de este trastorno. Ya en 1921 Schwab consideró la hiperémesis incoercible como una huelga de hambre contra el embarazo, y la muerte por hiperémesis como suicidio. Susana Hupfer, en 1932, explica los vómitos y su contraparte, el antojo de la mujer grávida, señalando la relación inconsciente que existe entre estos trastornos y 1a teoría infantil de la concepción. Sostiene que, mientras la hiperémesis significa un rechazo de la gestación, en el antojo se expresa un deseo de afirmación del embarazo y una repetición simbólica de la concepción. Según Helene Deutsch, la embarazada reacciona durante los primeros meses del embarazo frente al feto con ambivalencia oral, y trata de 'expulsarlo con los vómitos y reincorporarlo con los antojos. Agregaré algo a lo expuesto por estos autores. Evidentemente, tanto los vómitos (o la náusea, que es un principio de vómito) como el antojo son expresión del conflicto de ambivalencia que el embarazo provoca en la mujer.

C) Raquel Soifer Cuando trata en su libro "Psicología del embarazo, parto y puerperio", sobre las ansiedades del 2do. y 3er. mes, afirma:

"En esta época, a la sintomatología de las náuseas y vómitos, que en algunos casos de incremento de las vivencias persecutorias suelen intensificarse, se añade la diarrea o la constipación. Ambas disfunciones asustan mucho, dado que la embarazada acostumbra asociarlas conscientemente al peligro de aborto. Debemos tener presente que si bien estos síntomas son la expresión del rechazo al hijo, este rechazo involucro tan sólo un aspecto de la personalidad, de importancia menor que el otro, el de que anhela ser madre. En otras palabras, si una embarazada reciente vomita o tiene diarrea o se constipa es porque está asustada por la percepción de su rechazo y busca dar salida a éste a través de la sintomatología, como lo postulara Freud. Por lo tanto, vomita o defeca excesivamente como manera de disociar y discriminar lo bueno de lo malo dentro de ella, expulsando lo malo para quedarse con lo bueno, el hijo. Por otra parte, el rechazo, como ha sido definitivamente expuesto por diversos autores, obedece a vivencias, terroríficas tanto con respecto al hijo en sí mismo, representante de la propia hostilidad hacia los padres, como en relación con los propios padres, que aparecen cargados de amenazas y reproches por la actividad sexual de la paciente desde el segundo mes suelen presentarse las náuseas y los vómitos, por lo general a la mañana, después de despertar. Hemos comprobado clínicamente la coincidencia de estos síntomas con la ansiedad determinada por la incertidumbre acerca de la existencia o no del embarazo. Con bastante frecuencia, una vez establecido el diagnóstico preciso, remiten espontáneamente. Otras veces persisten en forma leve hasta la aparición evidente de las modificaciones corporales o bien ante la percepción de los movimientos fetales. Las náuseas y los vómitos sirven, por lo tanto, para evidenciar el embarazo la mujer que se desmaya en las películas como forma de comunicarle a su marido que está grávida, a la vez que dan salida a la ansiedad por la incertidumbre. Esta ansiedad por la incertidumbre expresa el conflicto de ambivalencia, debido a la intensificación de las vivencias persecutorias que de por sí existen frente a la maternidad: son el producto de sentimientos de culpa infantil, tanto por los ataques fantaseados con la propia madre como por los deseos de ocupar su lugar. La vivencia persecutoria es que alguien pueda arrebatarle el hijo soñado y demostrarle que se trata de una fantasía y no de un embarazo real; o bien que el embarazo tan deseado implique la pérdida de la propia madre, por haberse concretado la fantasía infantil envidiosa: tener el hijo destruir a la madre."

D) Marie Langer en su libro "Maternidad y sexo" trata de estas fantasías de la siguiente manera:

"Este hecho ha sido observado a fondo en tratamientos psicoanalíticos. Helene Deutsch lo interpreta como consecuencia de una doble identificación. La mujer en cinta se identifica con el feto, reviviendo a su propia vida intrauterina. . . Además, el feto representa para el inconsciente de la mujer embarazada a su propia madre y especialmente a su superyó materno, y su relación ambivalente con la madre es revivida con su hijo futuro. Se hace evidente, en esta paciente, la reactivación intensificada de su complejo edípico infantil.

Así el embarazarse constituye a la vez una situación deseada y temida para la mujer y su pareja. Es deseada porque les posibilita reafirmar su genitalidad y comprobar la integridad de sus genitales (de forma que la autentica comprensión del embarazo, disiparían sus dudas y temores) y es temido porque los obliga a enfrentarse con sus fantasías de castración y con figuras de padre y madre persecutorios. Con la observación más profunda de sus psiquismos, puede progresar más aún en la terapia, consolidando su personalidad, mostrándose capaz de terminar el curso universitario, estableciendo una relación de pareja más adulta y mejora la relación con sus padres reales y fantaseados. Fue cuando pudo finalmente quedar embarazada. En este momento, frente al gran logro, vuelve a proponer que interrumpamos su terapia. Lo que fue visto como algo parecido a una reacción terapéutica negativa ."

Ángel Garma: "En otros casos el empeoramiento es más real. En términos amplios, tal reacción terapéutica negativa proviene del masoquismo y sentimientos de culpabilidad del enfermo, que no le permiten mejorar. Más concretamente, el enfermo empeora, porque teme las malas consecuencias de su liberación instintiva, traída por las interpretaciones. Teme, por ejemplo, ligarse más al psicoanalista, que entonces le exigirá más esfuerzos genitales o económicos. Teme tener que buscar objetos genitales muertos o destruidos o bien otros que le están prohibidos por su superyó severo. Teme también verse obligado a destruir algunas de sus imágenes psíquicas malas, pero que hasta entonces había idealizado".

Alrededor de la novena semana de embarazo, surgió un nuevo síntoma: vómitos por la mañana. En la primera sesión, en que hace referencia a este síntoma, se muestra muy descontenta con el comportamiento de su madre, se queja de que ella no la acompaña y no la quiere atender. A mí, me pide que le indique alguna medicación (un digestivo, un purgante fuerte) que la ayuden a eliminar cualquier alimento nocivo que hubiera ingerido, pues esa mañana al despertarse no se sentía bien, tenía náuseas y terminó vomitando, cosa que la había asustado bastante. En esta misma sesión muestra deseos de interrumpir todas las actividades de trabajo, no desea que los niños le vean mal (trabaja corno docente con niños preescolares)..."no quiero que me vean así, lo mejor es dejar este trabajo,... a pesar de que es una tarea que le exige pocas horas de su tiempo y de ser muy bien remunerada, y de necesitar este dinero para sus cosas, además de darle un gran placer el realizarla. Otro motivo es que las personas con quien tiene contacto en estas tareas ya saben de su embarazo y ella teme a las preguntas que le puedan hacer y le da miedo cometer errores que perjudiquen a los niños. También se queja de su marido, que la abandona y la obliga a enfrentarse sola a las dificultades que surgen. Es que su marido en este momento, según la paciente, se muestra poco o nada interesado en mantener relaciones sexuales con ella Vimos en esta sesión y en las que le siguieron, que los vómitos para su psiquismo inconsciente, representaban una doble situación; la de conservar el embarazo y la de interrumpirlo. La actitud negativa real de su madre y de su marido eran vivenciadas como confirmaciones de que este embarazo era incestuoso y prohibido. Cuando me pide que le indique alguna medicación, también encierra un doble sentido: de que la cuide y ayude y que la obligue a abortar. Las figuras aparéntales, marido y madre, por su ausencia o desinterés, hacen surgir con mayor intensidad sus objetos internos malos, prohibidores de la genitalidad (superyó), padre y madre, internos que la obligan a un mayor sometimiento masoquista hacia ellos. Incrementando sus tendencias a renunciar, por culpabilidad, a su genitalidad adulta Otra fantasía que se vio fue la de que la gente que le hacía preguntas sobre su embarazo en realidad deseaba saber como se había formado el feto, si no le faltaba nada, si estaba bien o mal formado. Como contenido profundo inconsciente, las preguntas apuntan a como son sus relaciones genitales. Durante algunas semanas, trabajamos intensamente con estas fantasías, tratando de mostrarle, en la situación transferencial, como el terapeuta actuaba con ella como un analista malo, que constantemente le obligaba a renunciar a sus aspectos genitales adultos, abortando y comportándose como una niña cargada de culpas y de temores por su masturbación infantil. Con la mejor comprensión de estas situaciones inconscientes, la paciente pudo mejorar. Un ejemplo fue lo que ocurrió en una sesión donde se presentó con un lindo vestido, modelo especial para embarazadas, al referirse a él dice sorprendida: "...¡lo compré sin probarlo y a pesar de todo me ha quedado muy bien!..."¡Estoy contenta!"..., después hizo referencia a su casa, que estaba desarreglada y pensaba ocuparse de ella después de la -sesión: "He estado descuidándola últimamente, pero hoy después de la terapia me voy a ocupar en esta misma sesión cuenta un sueño: "Soñé que una amiga me regalaba una lámpara, un velador en realidad. Sobre este sueño asoció con una amiga que la quiere mucho y que la alienta a llevar el embarazo adelante con alegría. Esta amiga había tenido un hijo hacía poco tiempo y se mostraba muy contenta por haber dado a la luz (velador) a una hermosa criatura. El contenido latente de este sueño, representa la situación analítica, que por sus progresos la alientan a mostrarse como una mujer adulta (vestido para embarazadas) y aproximarse a los aspectos positivos de su relación parental, donde su marido y su madre se muestran ahora, más interesados en el embarazo, asentándola y apoyándola. No sintiéndose sola y abandonada. La lámpara, o mejor dicho el velador, significa, entre otras cosas, él poder ver con claridad sus fantasías inconscientes y, por lo tanto, defenderse mejor, con menos miedo. Como factor desencadenante de este sueño está sus temores a poder tener un buen parto como su amiga, teme fracasar. El velador significa una situación irreversible, días antes la paciente había hecho referencia a algunas expresiones idiomáticas que había escuchado estando de vacaciones en Brasil una de las que más le llamó la atención fue "está con a vela" que la paciente creía referirse a la menstruación, lo había escuchado de otras mujeres que hablaban cerca de ella en la playa, refiriéndose a una tercera. En realidad significa estar perdido de forma irremediable, no tener arreglo, es una expresión que alude a la muerte, estar "com a vela" significa estar muerto, el muerto en el velatorio está rodeado de velas. También está el parecido con el apellido, Velloso, velador, "estar con Velloso", "estar con el velador", "'está com a vela". El terapeuta se había vuelto más persecutorio, el hecho de que ella se animara a mostrar su embarazo, que en la novena semana se hace ya irreversible, es vivido por su inconsciente de dos maneras, la primera como un logro importante que la llena de alegría y le confirma su feminidad (tiene sus genitales íntegros), la segunda es que teniendo esa confirmación del superyó (analista malvado) la pueden obligar a castrarse perdiendo el embarazo. Este ha sido un sueño muy rico en significados, aludía también al sexo del feto, ella al hablar del velador dio una minuciosa descripción de la pantalla "es igual a las polleritas que usan las nenas, que las hace parecer muñequitas", mostrando que su percepción inconsciente le permitía saber que llevaba dentro de ella.

10) Significado Psicoanalítico de los Antojos

A) Ángel Garma en una conferencia al respecto dice:

"Los antojos, es decir, la búsqueda obsesiva de determinados alimentos, suelen tener diferentes significados inconscientes. El alimento tiene para ellas (las embarazadas) un significado fálico, y su incorporación simboliza el acto del coito y la fecundación. Por lo tanto, y en último término, los extraños antojos alimenticios de una mujer embarazada, tienen el valor de esfuerzos para aceptar el embarazo, que durante los importantes años formativos de su infancia y pubertad, les fue prohibido y extraño.
Pero, éste no sería el único sentido del antojo alimenticio en la mujer embarazada. No todo es halagüeño sino que intervienen también, fundamentalmente, esfuerzos para asimilar y elaborar, psíquicamente, situaciones penosas de la embarazada, relacionados con su embarazo, su concepción del parto o del recién nacido. En otras palabras, los antojos tendrían que ser considerados como intentos de elaboración de situaciones traumáticas inconscientes, es decir, obedecerían a la misma dinámica de cualquier otro síntoma neurótico."

B) Marie Langer nos dice:

"Aunque el antojo a veces se interpreta como actitud positiva frente al feto, por expresar una necesidad de afirmar el embarazo, esta misma necesidad ya indica la existencia de un deseo contrario, el de expulsar el feto o lo que éste represente para su inconsciente. Esta expulsión imaginaria se realiza por la boca por varias causas. Primeramente, por chocar con un deseo de proseguir con el embarazo. Si así no fuera, el inconsciente no se satisfaría con un intento de interrupción del embarazo que no tiene más valor que el de una protesta simbólica y de una descarga de tendencias negativas. Además, como lo señalaron los distintos autores, el inconsciente elige para su protesta el tracto alimenticio porque esta implicado en la preexistencia de viejas teorías infantiles respecto a la concepción.

Otra causa, a mi juicio, sería que las angustias de la mujer embarazada provienen en gran parte de sus frustraciones orales y de su desconfianza y resentimiento oral hacia la madre."

C) Marie Langer y Celes Ernesto Cárcamo , afirman:

"Conjuntamente con Cárcamo observarnos que el antojo no es un fenómeno normal, sino que tiene lugar en mujeres que han sufrido en su infancia frustraciones orales. Estas manifestara con sus antojos su situación de ambivalencia frente al feto y al medio ambiente, del cual exigen la satisfacción de sus caprichos.
Se puede objetar a la interpretación del antojo como simple afirmación del embarazo que la necesidad misma de tal afirmación ya es el indicio de un conflicto entre tendencias opuestas El antojo, como deseo compulsivo de ingerir ciertas comidas de valor simbólico para el inconsciente ya es según mi opinión, una defensa contra otro deseo opuesto, el de expulsar al feto por vía oral Este puede representar, además, simbólicamente otro objeto incorporado y temido".








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